Cuando estábamos en el viaje de regreso nos llamó Maria Amparo. Nos dijo que se había hecho un poco de lío con el horario y que su intención había sido llamar cuando estábamos todos reunidos. Se interesó mucho por el encuentro y le transmitimos nuestra impresión.
Fue un día entrañable, en el que tuvimos la ocasión de vernos todos y, sobre todo, actualizar nuestro conocimiento de los más pequeños, a los que algunos no conocíamos todavía. ¡Bravo por la iniciativa y la organización! y que se repita.
Adjunto enlace al álbum de la fotos que hice yo. Si alguien se anima, puede hacer lo mismo con las suyas, o enviarme a mi correo las fotos que quiera compartir y yo las añadiría a este álbum. También sería interesante que alguien de los que estuvieron todo el fin de semana explicara lo que hicisteis el sábado, pues ya nos dijisteis lo bien que os lo pasasteis en la noche del Hallowey.
1 comentario:
Quiero hacer comentario,aunque muy escueto, pues tengo un comienzo de semana terrible. Entre otras cosas, he tenido que echar una manita a Obama para que le hicieran presidente.
Casi todos llegamos el Sábado a lo largo de la mañana, excepto los de Sandra y Pepe, y los de Yoli y Nacho, que llegaron Viernes noche.
Gracias por lo que me toca de los piropos, pero se los paso a Nuria y Jesus, que son los que más han currado. El sábado Nuria y Jesus organizaron comida en el Albergue. excepto para los "seniors", (las dos Mª Carmen, Marta Poudevida, y sus respectivos), que fuimos a un restaurante. La comida del Albergue, buena y abundante. La tarde quedó relativamente bien, por lo que aprovechamos para dar una vuelta por el pueblo, hacernos la foto multitudinaria, y al final, los críos jugaron en un parque.
Por la noche, los niños se disfrazaron con vestidos de Hallowen, y jugaron a juegos que también organizó Nuria (Scouts). Había 13 niños por debajo de los 10 años, entre ellos, 3 bebés, o sea que el follón fué contínuo. La ventaja es que el Albergue era solo para nosotros, por lo que campamos a nuestras anchas. A mitad tarde, llegó Jaime con Olivia y su hija, a las que, por fín, pudimos conocer. Convivieron con su nueva familia hasta la tarde del Domingo. Fué un encuentro emocionante y fructífero, y creo que todos quedamos encantados.Nos trajeron de Igualada abundancia de pan de payés en rebanadas que, junto al tomate, fiambres, empanadas, pizzas, magníficas tortillas de patatas hechas por Jesus, y otras vianditas, nos prporcionaron una estupenda cena, regada con vino de Cariñena traido desde Belchite para la ocasión. Una vez conseguido que los "peques" se durmieran, los mayores seguimos la fiesta hasta altas horas de la madrugada, con intervenciones de diversos y populares artistas. El posterior reposo, en los dormitorios comunitarios, con literas de ascensión heróica, tuvo su encanto.
El Domingo, copioso desayuno, dando buena cuenta de las rebanadas de pan de payés que quedaban, y restos de las vianditas. Lo demás ya lo ha contado Javier
Creo que la experiencia ha sido muy, muy buena; nuestros padres estarán encantados de que su ausencia física, no haya afectado a la unión sentimental de ésta gran familia. Un recuerdo muy positivo para ellos. Espero que lo repitamos, por lo menos todos los años. Pienso, sobre todo en los pequeños, para los que significa un privilegio que muchos quisieran tener y no pueden, y que siempre nos agradecerán.
Tengo fotos para enviar (de Carlos hermano), pero quiero que Carlos (hijo) me asesore sobre cómo ponerlas en un picasa o en un Flirk, y no quiero retrasar esto más. Ya lo enviaré, así como el vídeo, al que tengo que hacer muchos retoques.
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