Tuve muy presente a papá durante el día de ayer. He disfrutado mucho con todo lo que habéis comentado de él y me uno a todos vosotros en todos vuestros recuerdos y sensaciones. José Alberto, muchas gracias por tu generosidad. Por habernos dedicado estos días que estuviste por las tierras catalanas en, como tú decías, “visita pastoral” a tus hermanos y familias. La verdad es que lo pasamos muy bien y pudimos compartir contigo momentos muy entrañables en los que íbamos poniendo al día nuestras respectivas familias. Seguro que los papás, allá donde estén, rebosan de felicidad pues una de sus más constantes ilusiones era ver a la familia unida. Por eso, cualquier iniciativa como la tuya o la de Maria Pilar y Román unas semanas antes por Madrid y Galicia, contribuyen a mantener la llama de la unidad viva.
He puesto esta foto de papá a los mandos de su Lancia como representación de dos de sus más características virtudes: la voluntad y la ilusión. De la voluntad no hace falta resaltar nada pues es evidente que fue una constante durante toda su vida. Está claro que sin una gran voluntad es imposible sacar adelante un proyecto como el del Lancia. Pero creo que aquí pesó más su ilusión. Poder salir al campo todos juntos, viajar contra viento y marea a Valencia (con tres reventones en el camino), sentir la libertad de descubrir nuevos parajes, ir a Benimar en el coche, etc., son ilusiones que pudo ver colmadas ampliamente. Todos nosotros tenemos muy presente aquella época y, al menos yo, tengo el Lancia como un símbolo muy presente en mi vida.
¡Papá y mamá, os recordamos con mucho cariño y os tenemos muy presentes!
He puesto esta foto de papá a los mandos de su Lancia como representación de dos de sus más características virtudes: la voluntad y la ilusión. De la voluntad no hace falta resaltar nada pues es evidente que fue una constante durante toda su vida. Está claro que sin una gran voluntad es imposible sacar adelante un proyecto como el del Lancia. Pero creo que aquí pesó más su ilusión. Poder salir al campo todos juntos, viajar contra viento y marea a Valencia (con tres reventones en el camino), sentir la libertad de descubrir nuevos parajes, ir a Benimar en el coche, etc., son ilusiones que pudo ver colmadas ampliamente. Todos nosotros tenemos muy presente aquella época y, al menos yo, tengo el Lancia como un símbolo muy presente en mi vida.¡Papá y mamá, os recordamos con mucho cariño y os tenemos muy presentes!
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